Todos tenemos sueños. Generalmente, son la fuerza detrás de nuestra ambición y el motivo por el que nos esforzamos por ser mejores personas. Sin embargo, llega un momento en que debemos decidir si arriesgar nuestro tiempo y esfuerzo para perseguirlos o quedarnos revolcándonos en nuestra zona de confort, segura y monótona.

Esta zona de confort puede ser una gran trampa: ciertamente, proporciona paz y tranquilidad mental, pero si abusamos de ella puede matar el pensamiento creativo. Ten cuidado con jugar siempre sobre seguro, porque nuestra seguridad es "the ultimate dream killer", la que mata nuestros sueños, la enemiga de nuestro crecimiento.